Así como para una empresa es importante sus productos y marcas, para los artistas debe ser básico este aspecto. Antes de que se dé a conocer y ganar seguidores es necesario trabajar en su imagen, una marca (nombre) que lo identifique y lo diferencie, LE DÉ VIGENCIA EN TODO MOMENTO,  para luego proceder a venderlo y promocionarlo para que garantice su existencia en el mercado y lograr un posicionamiento en la mente de los seguidores y el público.

 La marca es una extensión del artista, extensión que puede llegar a lugares que seguramente no imaginó, una marca que lo envolverá y se convertirá en su protectora en el mejor de los casos, convirtiéndose en una especie de ‘’escudo’’; de ahí que la marca pueda llegar a ser más grande que el mismo artista. Ese es el beneficio que el artista recibe, ya que su marca puede romper barreras y llegar a más lugares de lo que él se imagina.

Cuando el artista ingresa, entra en el mercado, debe posicionarse utilizando un elemento clave  llamado diferencial. Un artista  puede ser muy bueno, pero si no muestra la ventaja competitiva que posee, la competencia le gana territorio.

El artista  debe ir acompañado por una estrategia de marca para el momento en que salga al mercado. Por lo tanto, cuando  inicie su producción musical, puede decir que tiene el ‘’producto’’ –el mismo artista- ya que posee una serie de atributos reunidos de una forma identificable; comienzan los preparativos para definir cómo será la imagen, su apariencia, la misma que debe ser coherente con el género musical que maneja y el público objetivo al cual se dirige. Se debe pensar en la identidad

La estrategia de marca tiene como objetivo  principal  la identificación del producto, que no solo se refiere al reconocimiento físico de la marca del artista, teniendo en cuenta su fácil pronunciación y el manejo correcto de iconos y colores, sino también a la identificación con la misma, a partir de signos y símbolos emotivos que le posicionen en la mente del consumidor. El segundo objetivo son las  ventas; que son el reflejo del reconocimiento de la marca  gracias a estrategias de distribución, merchandising, comunicación, precios y promoción en medios tradicionales y digitales, conciertos  y otros.

 Es necesario definir los lugares  donde se presentará el artista ya que en estos puntos estarán los futuros consumidores de su trabajo. También es importante tener en cuenta la distribución de los artículos promocionales  del artista: ya sea ropa, accesorios, perfumes, etc.

Un aspecto importante que no se debe descuidar es la comunicación, pues podemos tener un proyecto muy bueno, pero si no lo comunicamos ni lo exponemos al mundo, será muy difícil lograr el éxito que deseamos. Esto aplica aun más para la música.

Cada día, numerosos proyectos mueren en un cajón por falta de difusión. La promoción musical, esa fase indispensable en el camino hacia el éxito, siempre ha sido el proceso más costoso de todos. La radio tiene una función importante basada en la repetición y en el tiempo. La televisión acorta ese proceso y lo hace más inmediato. Internet, permite en cambio llegar donde antes era imposible y ha conseguido que el mundo de la publicidad cambie por completo, logrando fragmentar al público con precisión y optimizando la inversión con cada campaña.

Da igual los medios a los que tengas acceso, si llegado el momento no tienes preparado un plan de  marketing digital. Imagina salir en un programa de televisión y no tener tu proyecto distribuido en formato digital o carecer de página web, redes sociales o cualquier medio por el que la audiencia conecte con tu trabajo, el efecto de ese impacto televisivo sería nulo.

Saca el máximo partido a las herramientas digitales apóyate en los expertos que te ayudaran a potenciar estos medios y conseguir una mayor presencia de marca  y posicionamiento web (SEO).

Kin.ec

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